El Machi - El Machi
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El Machi

El Machi, tu taberna marinera

Antes de ser El Machi ya éramos El Machichaco, un restaurante marinero con más de 100 años de historia. Debe su nombre al barco de vapor el Cabo Machichaco, que protagonizó una de las peores tragedias ocurridas en la ciudad de Santander: atracado frente a la actual calle de Calderón de la Barca, se incendió en 1893. Transportaba ácido sulfúrico y dinamita —carga omitida por las autoridades portuarias de la época—, lo que provocó un estallido que se propagó por toda la Bahía. Algunos edificios cercanos se derrumbaron, incluyendo todos los de la calle de Méndez Núñez, y murieron 590 personas (de las 50.000 que había censadas en Santander).

Su antiguo dueño servía vermú y dispensaba billetes de tren por la pequeña ventana que da a la calle, a modo de mostrador —que ahí sigue, junto a un cartel que dice “atención al tren”—. Recuperamos el local en 2009 y le dimos un aire atemporal; recuperamos el comedor y la barra, y nos fuimos de compras al mar.

En El Machi somos de madrugar para ir a la lonja de Santander a preguntar hasta averiguar y pujar por un buen pescado. Lo exhibimos a diario en nuestra barra de pescados con una alfombra de hielo picado: meros, lubinas, doradas, merluza, rodaballos y rapes salvajes (entre otros). Luego lo servimos a la plancha, al horno o frito. También traemos marisco —gambas, nécoras, carabineros— y servimos platos tan tradicionales y auténticos como la ensaladilla rusa, el salpicón o el pulpo marinero.

Dicen que tenemos unas de las mejores rabas de Santander, que rebozamos con harina ecológica y freímos en aceite de oliva. Pero, además, también tenemos una tortilla espectacular y a Gloria, que es su autora. Tiene una legión de fans que se reúnen en la barra y todos coinciden en lo mismo: está tan buena porque Gloria la hace con corazón y alma. Solo cocinamos 10 al día, por eso son un objeto de deseo.